VINO LUNAR este fin de semana en Tarragona

  

Luego que hube suplicado al linaje de los difuntos con promesas y súplicas, yugulé los ganados que había llevado junto a la fosa y fluía su negra sangre. Entonces se empezaron a congregar desde el Erebo las almas de los difuntos, esposas y solteras; y los ancianos que tienen mucho que soportar; y tiernas doncellas con el ánimo afectado por un dolor reciente; y muchos alcanzados por lanzas de bronce, hombres muertos en la guerra con las armas ensangrentadas. Andaban en grupos aquí y allá, a uno y otro lado de la fosa, con un clamor sobrenatural, y a mí me atenazó el pálido terror.

A continuación di órdenes a mis compañeros, apremiándolos a que desollaran y asaran las víctimas que yacían en el suelo atravesadas por el cruel bronce, y que hicieran súplicas a los dioses, al tremendo Hades y a la terrible Perséfone. Entonces saqué la aguda espada de junto a mi muslo, me senté y no dejaba que las inertes cabezas de los muertos se acercaran a la sangre antes de que hubiera preguntado a Tiresias.

 

Homero, La odisea, Canto XI

http://www.cotarraconense.cat/vino-lunar/

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Última función de “Los niños oscuros de Morelia” esta noche en El Umbral de Primavera

http://elumbraldeprimavera.com/evento/los-ninos-oscuros-de-morelia/

 

22:30h

Calle Primavera 11

Madrid

 

Durante la Guerra Civil Española, en un barco repleto de niños exiliados que navega hacia la ciudad de Morelia, México, dos adolescentes celebran juegos mortales para tratar de evadirse de su contexto por medio del fantasioso y macabro mundo que han creado entre los dos. En los juegos, emerge la terrible cotidianidad de la vida de los 454 niños del barco, así como, por medio de un oscuro mecanismo, la premonición de lo que les espera: el franquismo, la oligarquía derivada de la transición, la corrupción contemporánea, los maltratos del orfanato en el exilio, las cartas de los padres arrepentidos, las historias de las víctimas del director del internado, un hispanófobo antirepublicano. Durante estos juegos, poco a poco, las verdaderas necesidades e intenciones de los dos muchachos reclaman su espacio.